jueves, 3 de abril de 2014

Jóvenes emprenden con basura y mingitorios


Crónica por Hiram Villarreal


El día 3 de Abril se llevó a cabo en las instalaciones del tercer piso de CEDAE , la Expo Programa Emprendedor una competencia entre equipos de alumnos dónde cada grupo propone una idea innovadora y compite con el resto.

A tempranas horas comenzaron a llegar los jóvenes emprendedores, muchos con cara de cansancio, que después comentaban muchos era por estar trabajando a largas horas de la noche anterior. Alrededor de las 8:30 comenzaron a acomodar los stands y mesas dónde trabajarían durante el día y el evento comenzó a las 11:00 AM con la ceremonia de inauguración...media hora antes de lo anticipado. Las categorías eran Proyecto Tradicional, Proyecto Tecnológico Innovador, y Proyecto escogido por colaboradores.



Un mingitorio publicitario ganó una de las categorías.

A las 11:30 comenzó a llegar gente a visitar los stands aunque principalmente era gente de dentro del mismo evento. Fueron pocos los padres de familia e incluso alumnos que asistieron.

Jorge Martínez, miembro del equipo ganador en la categoría de votación, comentó que los jueces hacían muchas preguntas sobre el flujo del dinero, sobre las empresas con quienes quisieran unirse, y del plan de negocios general. “Tendríamos que juntarnos en equipo a decidirlo”, comentó Andrea Perales, del mismo equipo.

Su producto era la venta de publicidad por medio de un juego interactivo dentro de un mingitorio para hombres. El maestro Francisco Cervantes, de la materia de Desarrollo Empresarial dijo que una de sus debilidades era que no tenían una versión para mujeres.

La ceremonia de premiación fue a las 3:45 y culminó a las 4:15, cuando los equipos ganadores recibieron su diploma y una beca del 50% para la incubadora de empresas de la Universidad Regiomontana. 

Mauricio Treviño y Carlos Pachur contestaban preguntas de los jueces.

El primer lugar de Proyecto Tradicional fue un mantel desechable que tenía la capacidad de transformarse en bolsa de basura para evitar la limpieza. Fue muy aplaudido, aunque no tanto como la “Salsa de mi abuela”, que ganó un segundo lugar.

A las 4:15 los equipos comenzaron a desmontar sus stands, aunque ésta vez no tomó tanto tiempo como al principio, y para las 5:00pm los alumnos ya estaban fuera del lugar.


Brillan alumnas en redes locales.


Reportaje sobre Local Bliss
Por: Hiram Villarreal
Local Bliss es una plataforma de medios audiovisuales que se enfoca en el arte, la música, el estilo de vida, y la moda de nuestra ciudad.
Las alumnas de la Universidad Regiomontana Maria José Guerrero y Maiela Montsserrat de la Licenciatura en Periodismo Digital comenzaron el proyecto en otoño del 2013 y tomaron las riendas en los puestos de Relaciones Públicas y Desarrollo Virtual respectivamente, además de ser las creadoras y fundadoras. Comenzó por medio de redes sociales como Instagram y Facebook, pero el crecimiento y seguimiento que ha tenido ha sido tanto que ya se encuentran trabajando en un sitio de Internet.
La fundadora y creadora habló respecto a la idea inicial comentando que comenzó con unas ganas de dar a conocer eventos en la ciudad de los que la gente no se estaba enterando y creyeron tener lo necesario para darles difusión y exposición a éstas personas y negocios que buscaban esa plataforma.

Maiela nos compartió que “Al principio empezamos con trabajos abiertos, comenzamos con Racolta, una marca de ropa local y les hicimos una sesión en agosto y septiembre y con ellas empezamos el proyecto”

Eventualmente vieron la posibilidad de asociarse con un colectivo llamado Del Pueblo Pal Pueblo que comenzó a hacer fiestas nuevas y mejoradas con objetivo de que la gente regresara a divertirse ya que la escena estaba muerta en Monterrey. La idea era encontrar un link entre ambos proyectos y con local bliss empezar a dar difusión y nuevos enfoques a éstos eventos.

El público meta son jóvenes a partir de 15 hasta adultos de 45 años de edad, María José explicó que “una vez que nos empezamos a mover dentro del medio nos dimos cuenta que las personas involucradas en grandes empresas como antros patrocinios son gente mucho mayor y tienen más experiencia y trayectoria y también nos interesa estar con ellos”.

Seguimos con eventos de DJs y artistas emergentes como The Waves, Cuarto sobre la Luna y raperos como Alvaro Díaz y Tocadiscos 3.  Próximamente estarán en Collective House, un evento del antro Topaz Deluxe dónde se promueve el arte mexicano y se invita a ir a conocer a los expositores y comprar sus productos.

Actualmente en el equipo ya son 4 personas, está Víctor Clemente que es Ing en Sistemas y se encarga de codificar y resolver todos los problemas del sitio y Jorge Zamonsett que es Director de arte y diseñador tanto para la página como los posters y materiales de promoción.

En el momento de entrevistarlos, llevaban a cabo una junta de contenido.
Jorge platica que lo que más le interesó del proyecto es que se era una oportunidad de trabajar con grupos desconocidos y nuevos al mismo tiempo que podía practicar sus talentos y ponerlos en uso para el beneficio de alguien más.

Su página de facebook supera los 2mil seguidores sin embargo el alcance que tienen sus artículos supera las 50mil personas, lo que demuestra que es en efecto una gran manera de exponer talento local.

Su meta es crear una rampa dentro de la sociedad para que las pequeñas empresas de diseño y moda pueden exponerse en el país y en el mundo, pues la idea es expandirse en el corto tiempo.
Para contactarlos, pueden hacerlo por medio de facebook en:

lunes, 24 de marzo de 2014

Los abuelos electrónicos


ESCENARIOS
Genaro Lozano
18 Mar. 14

A Kraftwerk le debemos hoy el sonido de grupos como Daft Punk y el uso de los sintetizadores electrónicos que lanzaron a la fama a Madonna y a Depeche Mode. En 1970, cuando el éxito número 1 de la lista de Billboard era la música del piano de "Bridge Over Troubled Water", del dúo Simon and Garfunkel, en la ciudad alemana de Düsseldorf, los entonces estudiantes Ralf Hütter y Florian Schneider se unieron para revolucionar el sonido de la música pop, distorsionando sus voces con las primeras computadoras, repitiendo armonías en un estilo minimalista y con sintetizadores electrónicos. En palabras de Giorgio Moroder, otro de los pioneros de la música electrónica, se estaba creando el "sonido del futuro".

La música electrónica pronto se popularizó y se fusionó con la música disco. Todos los cantantes de los 70, incluidas Diana Ross y su "Love to Love You Baby" o Gloria Gaynor y su "I Will Survive" utilizarían el sonido experimental de manufactura alemana y con productores italianos, el sonido de Kraftwerk, Moroder, los belgas de Two Man Sound o la banda alemana Boney M.

Por ello, el fin de semana pasado cientos de groupies y de nuevos fans acudimos a alguno de los tres conciertos con pantallas en 3D que Kraftwerk dieron en la Ciudad de México en el recinto "El Plaza".

Al llegar, por afuera no hay nada que llame la atención del edificio que ocupa el centro de espectáculos "El Plaza", acaso los vendedores ambulantes que venden "la playera oficial" o el DVD del concierto, que quemaron de YouTube, en donde se puede ver el mismo concierto que Kraftwerk lleva dando desde el 2003. El edificio es de hecho bastante feo y la esquina en la que se encuentra, entre las calles de Juan Escutia, Tamaulipas y Nuevo León, es caótica, ruidosa y una de las entradas a la Colonia Condesa, un barrio que lleva ya casi 3 décadas "de moda" con sus restaurantes que cobran más por ser visto en una de sus mesas, que por la calidad de la comida o por la atención a sus clientes. En ese edificio hubo antes uno de esos casinos "Kaliente", que afortunadamente duró pocos años, y antes, en los 90, un cine bastante frecuentado, con salas amplias, en donde se proyectaban "películas de arte" y donde aún se podía fumar sentado en sus asientos.

Hoy, "El Plaza" es la mejor sala de conciertos de música contemporánea del DF. El interior parece haber sido intervenido arquitectónicamente por el mismo despacho encargado del techo de la Cineteca Nacional, que Tovar y de Teresa aún no logra terminar. Las paredes de los costados parecen un enjambre y en el centro hay un gran salón que sirve de pista de baile o que puede ser llenada con sillas, dependiendo del concierto. Por ahí han pasado artistas como Pink Martini, cuyas entradas a sus conciertos siempre se agotan en cuestión de minutos en salas de conciertos de Nueva York.

Los cuatro integrantes de Kraftwerk salen vestidos en trajes completos, que parecen leotardos de los de que usan los actores en la película "Tron", la versión ochentera, y se acomodan lentamente en los cuatro podios del escenario y en segundos empieza su éxito "The Robots", con las proyecciones en 3D, realizadas por Rebecca Allen. Figuras animadas salen de las pantallas y abrazan virtualmente a los asistentes con sus lentes de 3D, como si fueran "Samantha", el Sistema Operativo de "Her", esa bella metáfora del amor en tiempos de inteligencia artificial, escrita y dirigida por Spike Jonze. Algunos bailan, otros simplemente observan. Un hombre treintañero, con algunas cervezas de más, grita "¡Bailen, pinches zombies democráticos!".

La música electrominimalista de Kraftwerk y las proyecciones emborrachan a la audiencia, aunque también se vuelven monótonas después de un rato. En el recinto la mayoría saca sus teléfonos inteligentes, iPhones o Androids, y graban fragmentos del concierto para después subirlos a YouTube, Vine o Vimeo. No tiene chiste vivir la vida real si no hay un registro virtual. Así parece que hemos aprendido a ver los conciertos, en los videos que grabamos de ellos y no en los recuerdos presenciales que se almacenan en la memoria. La memoria digital no falla. El disco duro humano sí, es selectivo. Al final, parecemos confiar más en la memoria digital que en la memoria que se distribuye en diversas partes de nuestros cerebros.

Algunos se quitan los lentes y aprovechan para salir a tomar aire, a fumar un cigarro, a checar su Tinder, Grindr, Twitter, Facebook, Instagram o red social de su preferencia. Los cuarentones revisan sus emails. Afuera, la vida en La Condesa prosigue, pasa un hombre en bicicleta que vende frutas, los tacos de enfrente inundan la calle con olor a fritanga, una pareja gay se besa frente a un policía que ya no los ve con los ojos amenazantes de "la faltas a la moral". Los abuelos de la música electrónica tocan dos horas y un poco más, aguantando parados en sus lugares, casi sin moverse. Podrían habernos engañado a todos. En sus podios había computadoras y mezcladoras, que quizás ni prendidas estaban, pero ¿a quién le importa? Al final los alemanes van desapareciendo del escenario uno a uno. El último en irse solo dice un "gracias, hasta luego", es su único contacto humano con la audiencia. Los cuatro robots se han ido. La nostalgia electrónica es sólo la antesala del amor de computadora. Es el siglo 21.


El mar de Drake, ruta hacia la Antártida

Brasil (19 marzo 2014).- Furiosas olas de 10 metros, vientos helados y huracanados: estamos en pleno mar de Drake, entre Tierra del Fuego y la Antártida, una de las rutas de navegación más temidas y peligrosas del mundo, camino obligado para llegar al continente helado.

Luego de 43 interminables horas en un mar indómito, que marea hasta a los marineros más experimentados, los tripulantes y periodistas a bordo del "Ary Rongel", el barco de apoyo oceanográfico de la Marina brasileña, reciben su recompensa.

Está cayendo la noche y, bajo un cielo aún claro, imponentes montañas cubiertas de nieve y macizos glaciares azules despuntan en el horizonte, revelando los primeros contornos de la isla Rey Jorge, en el archipiélago de las Shetlands del Sur, donde está ubicada la base brasileña.

"Es una emoción muy grande. El paisaje es fantástico, se respira un aire muy puro, vemos animales diferentes, como pingüinos y focas. Y es fantástico, gratificante. Eso compensa la nostalgia de la familia, y la travesía", dice el primer sargento Adilson Pinheiro, que lleva 25 años en la Marina.

El barco transporta personal, carga y provisiones para la Estación Comandante Ferraz, que concentra los esfuerzos científicos del Programa Antártico Brasileño.

La base, inaugurada en 1984, está instalada actualmente en módulos de emergencia hasta que el gobierno construya un nuevo edificio tras un incendio que destruyó totalmente la estación y dejó dos muertos, en febrero de 2012.

Naturaleza bella y hostil 

El mar de Drake, con unos mil kilómetros cuadrados de extensión, corresponde a tres cuartos del viaje desde la ciudad chilena de Punta Arenas hasta la Antártida.

"La travesía del Drake es temida porque es uno de los peores mares del mundo, si no es el peor. De oeste a este, recibe muchos vientos, muchos frentes fríos, sin barreras físicas para interrumpir las olas que en el verano (como actualmente) pueden llegar a ocho o 10 metros. Pero buenos mares nunca forjaron buenos marineros", explica el capitán teniente Ricardo Magalhaes, de 31 años, especialista en navegación y con 14 años de servicio en la Marina.

Fue justamente su homónimo, el portugués Fernando de Magalhaes, el primero en realizar esta hazaña en 1520, completando la travesía entre el Atlántico y el Pacífico, financiado por la corona española que buscaba una nueva ruta comercial.

Después de muchas noches de mal sueño, comprimidos contra las náuseas y varios objetos quebrados en el vaivén constante del navío, una bandada de petreles del Cabo dan la bienvenida a los boquiabiertos pasajeros del "Ary Rongel".

El trayecto marítimo desde la Patagonia chilena hasta la Antártida, que lleva cuatro días, revela una naturaleza bella y hostil.

Al inicio, las aguas son tranquilas. El navío pasa por el Estrecho de Magallanes y avanza más al sur por los canales chilenos, un trayecto de unos 600 kilómetros que demora 30 horas en ser recorrido.

Este corredor es conocido también como Avenida de los Glaciares debido a las enormes masas de hielo que, a pesar del derretimiento, aún se acumulan en las montañas en el final de este verano austral.

De allí, el "Ary Rongel" sigue por el pasaje Richmond hasta llegar al mar de Drake, que marca el encuentro entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Rutina militar

El día a día a bordo del "Ary Rongel", cariñosamente apodado "Gigante Rojo" por sus tripulantes, es marcado por la rutina militar. El día comienza al alba, seguido de la primera de las cuatro comidas diarias, siempre en horarios fijos.

Los comunicados, actividades e informaciones como la temperatura y cuánto tiempo puede soportar con vida un ser humano en el mar en caso de caerse del navío, son transmitidos por el sistema de audio.

Hay 82 tripulantes, todos militares, con funciones diversas, de cocinero a buzo, de piloto a mecánico, de capellán a comandante. El equipo a bordo se completa con 23 civiles -científicos, periodistas- en este barco con capacidad para 105 personas.

En cada misión logística de apoyo al programa en la Antártida, los militares permanecen a bordo del navío de octubre a abril, y suelen hacer cinco viajes a la Antártida en este periodo.

Además del "Ary Rongel", el navío "Almirante Maximiano", también de la Marina brasileña, ofrece apoyo logístico a las investigaciones realizadas en la base brasileña u otros puntos de la Antártida, llevando provisiones y equipos y trayendo de vuelta la basura producida.

Aviones Hércules C130, de la Fuerza Aérea Brasileña, también prestan apoyo logístico con vuelos programados saliendo y llegando a la base de Frei, de Chile, dotada de una pista de aterrizaje de la que carece la estación brasileña.

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